sin resumen de edición
Los juegos regresan a América después de 28 años pero sufren las consecuencias de la gran depresión reduciéndose el número de participantes. Se introducen las finales fotografiadas y el cronometraje automático por Omega. Por primer vez se usa el podio de tres niveles y el izado de bandera nacional de los ganadores.
Se destaca la historia de un atleta japonés ganador del oro en equitación en salto individual quien es la única medalla de Japón en dicha disciplina y que más tarde tendría que combatir en la 2GM como parte del ejército japonés, posteriormente moriría en combate durante la batalla de Iwo Jima.